The Pets Journal

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La Pini, el Pato y yo nos aproximamos a un salón de belleza del barrio. Para perros. La Pini clava las patas y se niega a entrar, porque allí huele…

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Oigan, criaturas. Háganme caso, que soy mayor (y, en general, más lista que ustedes). Si viene alguien y les dice, todo sonriente, “donde caben dos caben tres”, o “donde caben…

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Yo sé que ustedes vienen aquí a leer historias que les inspiren buenos sentimientos, que les llenen el pecho de amor y de compasión humana y proyecten sus almas respectivas…

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I. Pinito y yo, viajando de vuelta a casa, en el barco. Se mueve bastante. Pinito: "¿Qué haces, oh, Jefa?" Yo: "Estoy mirando la vitrina de los donuts. Me mareo…

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La Pini y el Pato salen a la calle por separado. La Pini es atlética y necesita ejercicio, y el Pato tiene que estar en reposo hasta que acabe el…

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Aquí no se está mal. Me dan de comer dos veces al día y si pongo cara de desgraciadito alcanzo más. Puedo subirme al sofá y enroscarme en la manta…

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I. En la plaza. Hay un bar oscuro con un par de mesitas fuera. En una de ellas, un señor toma café y lee el periódico. Comenta las esquelas en…

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Darle medicinas a un perro es muy fácil, lo sabe todo el mundo. Donde se ponga un gato furioso que te raje la cara si tratas de meterle algo en…

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El Pato se llama así porque el Señor Alto decidió (unilateralmente) que era clavadito al Pato de Pocoyó. No, no se había drogado ni nada, que sepamos. Yo, por mi…

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Nombre: Pato. Edad: Seis años. Raza: Lhasa Apso. Vamos, un perro tibetano, bajito, aristocrático, de pelo largo y liso y ojos grandes y redondos. Origen: Nació en un criadero en…

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Me crié en una familia seriamente perruna. Lo mejor del día de mi primera (y última) comunión no fue la tarta de merengue ni el vestido blanco, sino que, mientras estábamos en la iglesia, la Popea, la perra de mi tío Manolo, parió doce cachorritos. A las otras niñas les regalaron disfraces de Blancanieves, tutús, patines. A mí, un Dóberman. 

Ahora que soy mayor, voy por la calle mirando a los perros con todo descaro, y ellos me miran también, y me olfatean y nos caemos bien, y no pasa un día sin que quiera traerme otro más a casa. O dos. Y donde caben dos caben seis. 

Lo que voy a hacer aquí es contarles historias de perros. Míos, ajenos, prestados, conocidos y misteriosos. Perros surtidos.

* María Hernández Martí


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